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Impotencia y factores físicos: Entre las causas orgánicas más frecuentes, hay que señalar las deficiencias hormonales (niveles de testosterona disminuidos), factores de tipo vascular que dificulten el llenado de los cuerpos cavernosos del pene limitando o anulando la erección, lesiones neurológicas, en especial en la médula espinal, lesiones propiamente en el pene o en los testículos, problemas en la uretra o con la próstata… Así mismo, la disfunción eréctil puede ser secundaria a diversas enfermedades y/o al efecto de algunos fármacos cuyo consumo es relativamente frecuente (anticolinérgicos, antidepresivos, antihipertensivos, hormonas, hipnóticos, tranquilizantes mayores). Entre las drogas, es de destacar el efecto tan negativo que tiene sobre la erección la ingestión de alcohol, aún en los hombres más sanos. Incluso cantidades tan pequeñas como 2 o 3 copas pueden ser suf¡cientes para producir un efecto negativo claramente apreciable sobre la respuesta de erección. Los efectos del alcoholismo y los de la diabetes parece ser las causas fisiológicas más importantes del problema de impotencia.
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