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En mi consulta de psicología en Valencia, se ofrece diagnóstico y tratamiento psicológico de la fobia a la sangre para lograr superar los síntomas de la misma. La hematofobia o fobia a la sangre es una fobia específica que se define como el miedo y la evitación de situaciones relacionadas directa o indirectamente con la sangre, las inyecciones y las heridas. Es una de las fobias más frecuentes entre la población y se observa con mayor frecuencia entre la población de sexo femenino. La edad de inicio del miedo a la sangre suele darse en la infancia y en los primeros años de la adolescencia. La fobia a la sangre va mucho más allá de la mera aprensión natural que muchas personas experimentan ante la vista de la sangre y de las heridas. Esta fobia puede llevar a las personas que la sufren a rehuir actuaciones médicas importantes para su salud (como intervenciones quirúrgicas, transfusiones de sangre, etc.), a evitar embarazos (por la asociación del parto con sangre y con exploraciones médicas) e incluso a eludir ciertos estudios atractivos, como los de enfermería o medicina. Síntomas de la fobia a la sangre. A diferencia de otras fobias específicas, la hematofobia o fobia a la sangre se caracteriza porque los pacientes que la sufren, ante situaciones relacionadas con la exposición a la sangre, presentan un patrón fisiológico de respuesta que consiste en un incremento inicial de la presión sanguínea y de la tasa cardiaca, seguido de una caída rápida de estos parámetros que lleva al paciente hasta el desmayo, si permanece en la situación. Es lo que se conoce como «síndrome vasovagal» o bajada de tensión. El tratamiento empleado en consulta para superar la fobia a la sangre tiene en consideración la influencia de la respuesta bifásica, ya que este tipo de tratamientos presenta la ventaja de que se alcanzan resultados en menor tiempo.
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