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En nuestro centro de psicología en Valencia, realizamos el diagnóstico y tratamiento psicológico de las adicciones, en aquellos casos en los que no se requiera internamiento de la persona afectada. Cualquier inclinación desmedida hacia alguna actividad puede desembocar en una adicción, exista o no una sustancia química de por medio. La adicción es una afición patológica que genera dependencia y resta libertad al ser humano al restringir la amplitud de sus intereses. De hecho, existen comportamientos aparentemente inofensivos que, en determinadas circunstancias, pueden convertirse en adictivos e interferir gravemente en la vida cotidiana de las personas afectadas, a nivel personal familiar, social, laboral, académico o de salud. Existen dos tipos de adicciones: Las adicciones sin droga: adicción a Internet, al móvil, a los videojuegos, a las compras, juego patológico o ludopatía, al deporte, al sexo, al cibersexo, adicción al trabajo, adicción a las redes sociales, etc.
Tanto en las adicciones químicas como en las adicciones sin droga, la persona experimenta un síndrome de abstinencia cuyas características comunes son las siguientes: Tensión creciente caracterizada por un humor depresivo, irritabilidad, deterioro de la concentración, inquietud, insominio, etc. por no poder llevar a cabo esa conducta adictiva.
Tratamiento de las adicciones En el ámbito de las adicciones químicas (tabaquismo, alcoholismo, adicción al cannabis, adicción a la cocaína, etc.) el objetivo terapéutico del tratamiento suele ser la abstinencia total con respecto a la sustancia a la que se es adicto. Sin embargo, en el tratamiento de las adicciones sin droga, se trata de conductas sobre las que la persona ha perdido el control, pero que son necesarias para la vida cotidiana (con la excepción del juego patológico), como ocurre en el caso de hacer uso de las nuevas tecnologías: ver un vídeo, hablar por el móvil, conectarse a Internet, etc. En estos casos, la meta terapéutica del tratamiento debe centrarse en aprender a recuperar el control de esa conducta. En todos los casos, las vías de intervención son muy similares. A corto plazo, el tratamiento incial de choque se centra, en una primera fase, en el aprendizaje de respuestas de afrontamiento adecuadas ante las situaciones de riesgo; y, en una segunda fase, en la exposición gradual y programada las situaciones de riesgo. Concluida esta intervención inicial, es igualmente importante prestar atención a la prevención de recaídas. En esta fase del tratamiento, se prepara a la persona para afrontar las situaciones críticas y para abordar su vida cotidiana de una forma distinta. Si desea ponerse en contacto con nosotros, puede hacerlo en horario de 10 a 21 de lunes a viernes a través del teléfono 960 800 108 y las 24 horas del día a través de nuestro formulario de contacto.
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