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En el Centro de Psicología López de Fez, en Valencia, realizamos el diagnóstico y tratamiento psicológico de la adicción a las compras. ¿Qué es la adicción a las compras? La adicción a las compras es un impulso incontrolable para adquirir objetos inútiles o superfluos. La gratificación deriva, más que de la utilidad de los productos, del propio proceso de comprar. Este consumo, no planificado, excede de las posibilidades económicas de la persona y le lleva a una prodigalidad en el gasto. De hecho, los derroches de dinero facilitan conductas de morosidad que están asociadas a este tipo de problema. Se consideran adictos a las compras aquellas personas que: no controlan su impulso de comprar algo, entran en un centro comercial y experimentan una subida de adrenalina que les hace perder el control, adquieren artículos innecesarios, gastan más de lo previsto y, después de comprar, tienen sentimientos de culpa o vergüenza. Viven las compras con un alto nivel de estrés y no son capaces de disfrutarlas. Lo que caracteriza al adicto a las compras es la pérdida de control, el establecimiento de una relación de dependencia, la tolerancia (la necesidad progresiva de comprar cada vez más cosas) y la interferencia grave en la vida cotidiana. Esto permite distinguir entre la adicción a las compras del consumismo típico de la sociedad actual.
En general, los compradores compulsivos, o adictos a las compras, gastan más dinero del que pueden, llegando incluso a pedir préstamos al banco, ocultándoselo a la pareja y a la familia. Suelen comprar todo aquello que sea considerado por la persona adicta a las compras como un capricho para premiarse (En hombres: relojes, corbatas, discos, películas, tecnología, etc. En mujeres: bolsos, zapatos, ropa, lencería, joyas.)
Suele iniciarse entorno a los 30 años de edad. Es más habitual que se de en mujeres que en hombres, ya que sobre éstas es mayor la presión social sobre la imagen. En cuanto a otros aspectos, existen ciertas características de personalidad y estados emocionales que aumentan la vulnerabilidad psicológica a la adicción a las compras, como por ejemplo: personas impulsivas, que buscan sensaciones nuevas, con baja autoestima, con dificultad para hacer frente a las dificultades e intolerancia al aburrimiento. El ciclo habitual de la conducta compradora adictiva es el siguiente: Las consecuencias de la adicción a la compra suelen ser muy negativas: deudas, problemas con la justicia (estafas, hurtos, etc.), ruina, deterioro de las relaciones interpersonales, soledad, divorcio e intentos de suicidio. De hecho, la depresión puede facilitar esta adicción, pero también puede ser una consecuencia de la misma. Cuando el nivel de adicción a las compras interfiere en el funcionamiento normal de la vida de la persona y ésta no es capaz de superarlo por ella misma, es muy recomendable recibir ayuda terapéutica profesional (Leer más... ). Si desea ponerse en contacto con nosotros, en Valencia, puede hacerlo en horario de 9 a 21 de lunes a viernes a través del teléfono 960 800 108, y las 24 horas del día a través de nuestro formulario de contacto.
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